Utopick Chocolates

Identidad, packaging y tableta de chocolate. Utopick. 2016

Paco Llopis es un genial artesano del chocolate. Siempre a la busca de innovaciones, en sabores, en calidades, en texturas y metido de lleno en el mundo del “bean to bar”, es decir, elaborando a partir de frutos de cacao que selecciona y compra en Colombia y en otros países hispanoamericanos.

Nos buscó para que le diseñáramos una nueva imagen y un packaging especial que comunicaran bien lo que hace y cómo lo hace.

Ya tenía el nombre: Utopick (que es quizá una alusión a su inalcanzable afán de perfección y a la vez un juego de palabras, “you to pick”). También tenía un símbolo: un barco que alude al largo viaje que hacen los frutos de cacao hasta llegar a su obrador, el mismo desde que los españoles lo trajeron de allí en el siglo XVI. Enfrascados en cómo envolver el chocolate convertimos ese símbolo en un barco de papiroflexia y de ahí surgió la solución. Aprovechando que en Utopick envasan a mano diseñamos un sistema de envoltorio diferente, sin las limitaciones que imponen los procesos automáticos. El plegado del papel crea dos triángulos en la parte superior con colores y texturas que personalizan cada referencia. Se abre y se cierra de modo que es fácil volver a guardar la tableta en su envoltorio y que parezca que no lo has abierto aún (es sabido que algunos comen el chocolate a escondidas). Las texturas las reprodujimos en la tableta, que está precortada en grandes triángulos, usando otra vez la geometría del barquito, el símbolo de Utopick. Un barquito de papel que llegará muy lejos.

Utopick Chocolates

Identidad, packaging y tableta de chocolate. Utopick. 2016

Paco Llopis es un genial artesano del chocolate. Siempre a la busca de innovaciones, en sabores, en calidades, en texturas y metido de lleno en el mundo del “bean to bar”, es decir, elaborando a partir de frutos de cacao que selecciona y compra en Colombia y en otros países hispanoamericanos.

Nos buscó para que le diseñáramos una nueva imagen y un packaging especial que comunicaran bien lo que hace y cómo lo hace.

Ya tenía el nombre: Utopick (que es quizá una alusión a su inalcanzable afán de perfección y a la vez un juego de palabras, “you to pick”). También tenía un símbolo: un barco que alude al largo viaje que hacen los frutos de cacao hasta llegar a su obrador, el mismo desde que los españoles lo trajeron de allí en el siglo XVI. Enfrascados en cómo envolver el chocolate convertimos ese símbolo en un barco de papiroflexia y de ahí surgió la solución. Aprovechando que en Utopick envasan a mano diseñamos un sistema de envoltorio diferente, sin las limitaciones que imponen los procesos automáticos. El plegado del papel crea dos triángulos en la parte superior con colores y texturas que personalizan cada referencia. Se abre y se cierra de modo que es fácil volver a guardar la tableta en su envoltorio y que parezca que no lo has abierto aún (es sabido que algunos comen el chocolate a escondidas). Las texturas las reprodujimos en la tableta, que está precortada en grandes triángulos, usando otra vez la geometría del barquito, el símbolo de Utopick. Un barquito de papel que llegará muy lejos.